Bulos sobre VG

Hay personas que difunden el bulo de que cuando un hombre maltrata y lo llevan detenido la presunción de inocencia no se respeta. Esto no es cierto ya que en la inmensa mayoría de los casos los maltratadores ratifican o admiten que han maltratado o sea que no entra en juego lo que dice una parte o la otra sea la acusación o la defensa. Por otra parte, cuando se detiene a un maltratador la policía tiene en cuenta su apreciación del caso y sigue las instrucciones de sus superiores y los protocolos, por tanto no se detiene a un maltratador tan alegremente. También hay que tener en cuenta que según informes del Consejo General del Poder Judicial las denuncias falsas son incluso menores que en cualquier otro delito aún a pesar de que quieren poner la lupa para ampliarlas los cómplices de los maltratadores. Estos bulos ntentan acallar está violencia que se produce contra las mujeres y ocultar esa realidad tan cruel de las mujeres maltratadas causa mucho daño.

¿Un maltratador puede ser honesto?

A propósito de Maradona se ha publicado en los diferentes medios de comunicación muchos adjetivos y la mayoría sin tener nada que ver con el fútbol. Ni entiendo ni me interesa el fútbol y puede haber sido el mejor jugador del mundo. Pero lo más peregrino que he escuchado es que era un hombre honesto y, la verdad, sería conveniente que ese periodista revisara el significado de honesto y no lo es quien maltrató a distintas mujeres. Aquí me parece muy apropiada aquella frase de Concepción Arenal que afirma que “Un hombre puede ser mil veces infame, y con tal que lo sea con las mujeres, pasará por un caballero.

Me declaro abolicionista

El político, escritor y militar romano Catón el Viejo (En el año 195 a.C.  fue elegido para la más alta magistratura) curiosamente denominado el romano incorruptible  elogiaba la utilidad de los lupanares y las prostitutas al sostener que “es bueno que los jóvenes poseídos por la lujuria vayan a los burdeles, en vez de tener que molestar a las esposas de otros hombres”. En realidad, trataban de mantener el honor de los hombres utilizando el cuerpo de las mujeres, un acuerdo entre hombres por medio de mujeres.

Todavía hoy día hay quienes sostienen que la prostitución evita que otras mujeres sean violadas, o que hombres con algún tipo de merma física encuentren con quien mantener relaciones sexuales.   El patriarcado niega la condición de víctimas a las mujeres y  carga la responsabilidad del control de la sexualidad de los hombres, o mejor dicho de su descontrol,  a las mujeres.