Lecciones de Machismo

Harriet entró en el bufete Hanson and Hanson con las manos temblando. Desde hace 30 años le confesaba al cura que su marido bebía y blasfemaba y nunca iba a misa que la trataba como si fuera su esclava, que la insultaba. Y desde hacía treinta años, el cura asentía y luego le explicaba que, aunque la posibilidad de un divorcio fuera de todo punto inviable, había otras muchas opciones a su alcance. Por ejemplo, podía rezar para aprender cómo ser mejor esposa, podía reflexionar sobre sus propias carencias, tratar de comprender por qué disgustaba a su marido o cuidar un poquito más de su aspecto físico.

Lecciones de química. Bonnie Garmus