Apenas era una niña de dos o tres años cuando mi madre me hizo mirar la vida a través de unas gafas color violeta. A través de estos cristales yo he ido mirando, analizando, criticando y construyendo el mundo y las relaciones entre las personas.
Estudié Formación del Profesorado _Magisterio- y aquello supuso un golpe de suerte, ejercer la labor docente es una profesión que me ha permitido enriquecerme extraordinariamente: la relación con tantas personas interesantes me ha aportado grandes satisfacciones en la vida.
Soy profesora de personas adultas y he trabajado en muchos campos: el folklore, las danzas, las enseñanzas iniciales, la literatura, los clubes de lectura…
Siempre he enfocado el trabajo y la vida desde la perspectiva violeta. Formé parte del Seminario de Mujer de la Federación de Universidades Populares. Soy Experta Universitaria en Malos Tratos y Violencia de Género y Agente de Igualdad para las mujeres-por titulación y vocación- Formo parte de la Comisión Transversal de Género del Ayuntamiento de Albacete y he llevado y llevo a cabo todos los programas relacionados con el género que organiza la U.P de mi ciudad.
El Instituto de la Mujer de Castilla la Mancha me distinguió con un reconocimiento “8 de marzo” por mi compromiso en hacer realidad la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, en el año 2007.
Mi labor es sencilla: apoyar a todas las mujeres del mundo. Estoy enredada en la red de sororidad, de la que habla Marcela Lagarde, desde que mi madre me puso las gafas color violeta: toda mi vida.