Hildegard von Bingen (Alemania 1098- 1179)
“O Frondens Virga”
Hildegard nació en Bemersheim (Alemania) al final del siglo XI. Por ser la menor de diez hijos, fue ofrecida a la Iglesia. Vivió en el convento benedictino de Disibodenberg, allí se formó en latín, griego, liturgia, música, oración y ciencias naturales. A los dieciocho años, Hildegard toma los hábitos benedictinos. Fue muy reconocida, la gente la buscaba para escuchar sus palabras de sabiduría, para curarse o para que pedir consejo.
Desde muy niña, Hildegard sufrió visiones que más tarde la propia Iglesia confirmaría como inspiradas por Dios. A la edad de cuarenta y dos años, le sobrevino más fuerte el despertar religioso. asumió la misión de predicar sus visiones y la comprensión religiosa que le había sido otorgada.
Un comité de teólogos del Vaticano legitimó sus visiones y sus mensajes aunque su relación con la Iglesia, no siempre fue agradable, pues Hildegard atacó seriamente las costumbres de ésta y la denunció por corrupta y por no seguir los preceptos.
Se atrevió a dudar de la culpabilidad de Eva, considerándola víctima de Satán, quien la envidiaba por su capacidad de dar vida. Por si fuera poco, ella consideraba el acto sexual como una unión espiritual que iba más allá de la procreación.
Escribió “Scivias” -de corte místico-, “Liber Vitae Meritorum” -sobre ética- y “Operatione Dei” -sobre teología-. El “Liber Simplicis Medicinae” contempla la medicina desde una perspectiva holística, incluyendo conocimientos de botánica y de biología. De la misma forma, el “Liber Compositae Medicinae” trata sobre las enfermedades desde el punto de vista teórico, explicando causa y síntomas.
Compuso música y escribió unas ochenta canciones y una ópera “Ordo Virtutum”a la que otorgó un nuevo lenguaje y en la que fue más allá de las normas de la música medieval.
Música de Hildegard von Bingen ”Vigra ac diadema”